La explosiva onda de imaginación infantil que se registra en la biblioteca de Ticul en estas vacaciones de verano es un ejemplo digno de imitar en Mérida y los otros municipios del Estado.
En un marco donde generalmente reinan la solemnidad y el silencio, rodeados de libros, 24 pequeños, de seis a 12 años, desbordan su algarabía en campos de batalla de 64 casillas.
El propio director de la biblioteca, el empresario Gonzalo Marín Gómez, imparte las clases, asistido por el joven Rusell Cabrera Cach. Un tablero mural les sirve como apoyo a su cátedra.
Sin que se den cuenta, sin que se los dijeran siquiera, los pequeños toman lecciones de aritmética, geometría —cuadros, rectángulos, triángulos, diagonales, filas, columnas— e historia. Esto último mediante diversos juegos de ajedrez de colección.
Anteayer, al arrancar los festejos por el aniversario de la Perla del Sur, el alcalde, Rafael Chan Magaña, visitó a los niños y presenció la clase. Incluso recibió algunas explicaciones sobre la milenaria disciplina.
Contagiado por el entusiasmo infantil, el presidente municipal anunció que cada semana, como parte del programa “Sábados saludables”, se enseñará ajedrez en diferentes barrios de la ciudad.— Jorge Alberto Balam Díaz (balam@megamedia.com.mx)